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AL PUEBLO CATÓLICO DE COSTA RICA
El dolor del pueblo haitiano, a raíz del desastre ocasionado por el terremoto del pasado 12 de enero, ha conmovido las entrañas solidarias del pueblo costarricense. El drama de Haití no se limita a la pérdida de más de cien mil vidas humanas, sino al daño corporal y psicológico temporal y permanente de miles de personas, destrucción de vivienda, infraestructura, hospitales, escuelas, fábricas y otros centros laborales. La extrema pobreza de la mayor parte de la población haitiana se verá incrementada tras este desastre.
San Pablo, con ocasión de una urgente necesidad en Jerusalén, organizó una colecta solidaria entre diversas comunidades eclesiales. A los fieles de Corinto les escribió: “En cuanto a la colecta para los hermanos en la fe, realmente no es necesario que siga escribiéndoles a ustedes, porque ya conozco su buena voluntad” (2 Cor 9, 1-2). También nosotros, los pastores del pueblo católico de Costa Rica, podemos decir lo mismo: conocemos sobradamente la solidaridad de nuestro pueblo, y a ella apelamos en este momento.
Invitamos al pueblo católico a brindar su generosa aportación para la Colecta Extraordinaria de Solidaridad con el Hermano Pueblo de Haití, que se realizará en todos los templos católicos los días sábado 23 y domingo 24 de enero, especialmente en las Eucaristías.
Pedimos a nuestros sacerdotes que motiven y coordinen dicha colecta.
Pueden también hacer su donación directamente en las cuentas corrientes No. 152337-2 (colones) y No. 617972-5 (dólares), ambas del Banco Nacional de Costa Rica.
“… por eso te doy este mandato: Abrirás tu mano a tu hermano, al necesitado y al pobre de tu tierra” (Deut. 15, 11).
Les bendecimos en el nombre del Señor Jesús.
Dado en San José, a los 14 días del mes de enero de 2010.
†Mons. Hugo Barrantes Ureña
Arzobispo de San José
Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica. |